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Takashi Murakami, imaginación al servicio del Pop Art

Takashi Murakami, imaginación al servicio del Pop Art

Publicado : 06/08/2019 - Categorías : Nigramercato

El ‘Andy Warhol nipón’. Puro pop. Nos adentramos en el universo del prolífico artista japonés Takashi Murakami a través de sus creaciones, influencias, legado e impacto en el streetwear actual.

Murakami pertenece a una generación de artistas japoneses que se vieron realmente influenciados por la situación de Japón después de perder la Segunda Guerra Mundial. Este periodo de resurgimiento que experimentó el país se evidenció en el arte a través de una increíble apertura a Occidente. Por ello, gran parte de la infancia de Murakami se desarrolló en exposiciones, ya que sus padres eran habituales de estos espacios cada domingo.

Takashi recuerda con ocho años haber sentido por primera vez sensaciones muy profundas al ver el ‘Saturno’ de Goya en una sala de Tokyo. El trauma que le supuso observar esta desgarradora pintura, manteniéndole muchas noches en vilo, le ayudó a comprender que si las obras no mueven a las personas y no les hacen sentir algo, no cumplen su objetivo principal.

Con la escuela primaria empezó a interesarse por el que incluso actualmente forma parte de sus mayores influencias: el manga y el anime. El estreno de ‘Star Wars’ y la primera serie de animación para televisión de Hayao Miyazaki, ‘Future Boy Conan’, son piezas que no han hecho otra cosa que contribuir a la percepción tan única que posee Murakami del mundo que le rodea.

Los estudios superiores los desarrolló en la Tokyo University of the Art estudiando la historia de la pintura tradicional japonesa del siglo XX, el llamado Nihonga. Si bien no era el tema que más le interesaba, le transmitió conocimientos necesarios para dirigir sus siguientes movimientos con atino y cierto bagaje. El clásico ‘para saber dónde ir tienes que conocer de dónde vienes’ se hace muy evidente a partir de este punto. Sin olvidar la tradición, comenzó a mostrar interés por estilos más contemporáneos a raíz de un viaje que realizó a Nueva York, configurándose el germen del denominado Superflat.

Lejos de quedarse enmarcado en unos estándares artísticos, Murakami demostró su complejidad creando de la nada un movimiento artístico. Esta atracción por el saber que desprenden especialidades como el anime y el manga a ojos de la cultura otaku le lleva a publicar en el año 2000 un manifesto. En líneas generales, Takashi propone que no se distinga entre cultura ‘baja’ y cultura ‘alta’, produciéndose de esta forma un aplanamiento del mundo del arte. Dentro del Superflat tienen cabida diferentes tipos de diseño gráfico y una cultura pop muy amplia y llena de fuerza.

Elementos tradicionales tomados del ukiyo-e, estilo artístico que se caracterizaba por grabados sobre madera, colorido intenso y presencia de humor en el tratamiento de temas, se combinan con el universo kawaii con sujetos que toman partido en excéntricos mundos repletos de colores neón. El marcado carácter visual de su obra hace que enseguida sintamos como nuestros a Mr. DOB y Kaikai & Kiki. Importante es darles el significado que merecen, puesto que si los tomamos únicamente como elementos estéticos estaremos dejando de lado uno de los puntos más complejos de sus creaciones.

Mr. DOB fue creado en 1993, confirmándose como el primer dibujo animado del artista. Este alter ego de Murakami fruto de investigar la universalidad de otros clásicos de la animación como Mickey Mouse, Hello Kitty o Doraemon dio paso a Kaikai & Kiki. Su nombre, compartido con el estudio en el que da forma a sus obras, es tomado de la palabra ‘Kaikaikiki’, usada en el siglo XVI para referirse al trabajo pictórico del artista japonés Kanô Eitoku. El simbolismo que esconde es explicado en el libro ‘Murakami: Ego’, existiendo este término tanto en chino mandarín como en japonés pero con diferentes significados que se complementan.

Takashi Murakami no ha dado la espalda en ningún momento a entablar lazos con toda clase de proyectos que considere lo suficientemente interesantes como para emprender conjuntamente una aventura. El camino se abrió por todo lo alto en 2003 al lanzar su primera colección con Louis Vuitton, por aquel entonces bajo la dirección artística de Marc Jacobs. Sus multicolor monograms, algunos diseñados con la incursión de personajes como Mr. Dob, ya son parte de los highlights de la historia más reciente de la marca francesa.

Otro ejemplo de su irrupción en la moda urbana lo encontramos unido al nombre de Virgil Abloh, con el que ha llevado a cabo varias exhibiciones, primero en Londres y años más tarde en Chicago. Aquí se fusionaban las creaciones de ambos en forma de pinturas, esculturas y una codiciada selección de apparel junto a Off-white. De Virgil pasamos a Drake, modificando con una de sus coloridas flores el diseño original del logo de OVO. El resultado se plasmó en camisetas, crewnecks y hoodies que se pusieron a la venta a finales de 2018.

Estos dos compañeros seguramente no hubieran podido contar con el imaginario de Takashi sin Kanye West. El polifacético artista decidió que el japonés era el indicado para trabajar en el artwork del álbum ‘Graduation’ allá por el 2007, un proyecto que muchos consideran clave en la discografía de Ye. Once años más tarde de incluso lanzar el videoclip ‘Good Morning’, la dupla repitió en "Kids See Ghost", referencia conjunta de Kanye & Kid Cudi, volviendo a otorgarle libertad absoluta en la realización de la cover.


La ya mencionada complejidad de Murakami se acentúa aún más cuando continúa con las sinergias sin desligarse de la sistemática crítica hacia el consumismo. De los bolsos de más de mil dólares pasó a unir fuerzas con Vans en 2015, diseñar un set de tablas para Supreme en 2017, confeccionar diferentes accesorios para Billionaire Boys Club y, este mismo año, colaborar con los Chicago Cubs. Este último movimiento se enmarcó en la reciente edición de ComplexCon (pieza que puedes encontrar expuesta en nuestra galería Nigra Studio)evento del que actualmente ejerce como director artístico y para el que siempre guarda piezas y colecciones exclusivas. 

La mezcla y la ruptura de todo al mismo tiempo. Creatividad, estética y tradición artística con claros matices comerciales. Las interpretaciones subjetivas alcanzan un nuevo nivel con la obra de Takashi Murakami, entendida mejor si recurrimos a sentimientos y no a palabras.

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